Frases míticas

Es curioso como a veces en la vida te cruzas con gente que te impulsa a hacer algo en un momento determinado y que luego desaparece como el recuerdo borroso de un sueño. Hasta que alguien te lo recuerda.

En esa situación podríamos colocar a "Mari Nieves", aquella profesora sustituta que, ahora mirando hacia atrás, supongo que tendría más miedo que talento para enfrentarse sino por primera vez de las primeras, a una partida de animales que empezaban a tener los cuernos retorcidos.

Por ese nerviosismo de profesora primeriza le surgían expresiones sin sentido, obviedades y demás perlas que inspiraron algo que fue mucho más allá que su recuerdo, porque sinceramente, no recordaba haberlas empezado por ella.
Pero así es, ella fue la primera. Y después vendrían 10 folios más ( por las dos caras) repletos de insultos, tonterías y pensamientos varios que aún hoy siguen apareciendo en algunas ocasiones.


Y así empezó todo.

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Recuerdo del viaje

Recuerdo con mucho cariño aquel viaje de fin de curso, un viaje que al margen del compañerismo, las risas, las gamberradas y las juergas tenía un tono melancólico oscuro, pues todos, algunos más, algunos menos, andábamos con la tristeza en los ojos, la tristeza de no poder alcanzar lo que inocentes de nosotros deseábamos a esa desastrosa edad de 17 años (para algunos unos pocos más, alex viejuno... xD) Con el viaje compartimos más que un viaje, yo sin duda me quedo con aquellos silencios compartidos, con sentimientos comunes, con las miradas perdidas.

Estoy seguro que ahora el viaje sería mucho más despreocupado de todo, la edad enseña y enseña bien, pero no lo cambiaría ni un ápice, porque cuando reíamos lo hacíamos de verdad, ese viaje nos hizo demostrarnos más que nunca que somos amigos, y lo seremos "hasta que el mundo se acabe". Recuerdo a uno de nosotros en la entrada de aquella cutrediscoteca sentado, con el alma en los pies, pensando que la vida le castigaba, que estaba perdiendo lo que le podía hacer feliz el resto de su vida, irónicamente creo que ahora no puede ser más feliz (bueno, si no tiene una cerveza en la mano ahora mismo sí que puede ser más feliz) Recuerdo también a otro que necesitaba el silencio más absoluto del mundo, el que anhelaba un momento de soledad para sí mismo, para ser él mismo en aquel momento, infeliz y desenfocado. Tampoco creo que pueda ser más feliz ahora mismo, otra historia como tantas de aquella semana. Recuerdo un ventilador girando, una charla por la noche en los jardines del hotel, unas miradas cruzadas, unos sentimientos reprimidos, unas decepciones...

Reíamos, bebíamos, disfrutábamos, pero todos guardábamos algo que nos pesaba y nos acompañaba mientras jugábamos a las cartas en las habitaciones, echábamos pasta de dientes en lugares insospechados, nos poníamos perdidos de espuma de afeitar, emborrachábamos a los profesores... un viaje sin duda irrepetible.

Suplantación de identidad

Que difícil es mantener en secreto una falsa identidad.Eso ocurrió en 1998 cuando estábamos en 2º de BUP,la tutora se puso mala y en su hora de clase,vino un profesor de guardia.Todos estábamos cerca:Huete,Alex,Juan,Xavi,Jose,Monti y yo.Cuando la clase tocaba a su fin el profesor pasó un folio en blanco con el anagrama del instituto (el mismo en el que hacíamos los examenes) y dijo que pusiéramos nuestros nombre para no tener que pasar lista.El pobre profesor que no era de nuestra devoción no sabía lo que hacía.

-"¡A que pongo Snoopy!"- Dijo Juan con voz desafiante.
-"No tienes valor" - Provoqué a Juan hasta donde llegaba su valentía.
-"¿Qué no...?" - Dio un paso firme Juan.
-"¡Cómo lo pongas,pongo yo Denilson de Oliveira!" - Comencé yo también a envalentonarme.
-"¡Pues entonces yo pongo Roberto Carlos Da Silva Junior!" - Se unió Alex a la fiesta.

El profesor pasó el folio,y cada uno escribió lo que había dicho.Al terminar todos los compañeros,empezó a leer el folio el sustituto.Su cara empezó a cambiar cuando leyó las "falsificaciones".Y empezó su discurso:

-"¿Pero que os habéis creído?Parecéis niños pequeños,así que tened cuidado,por si un día os caéis y os golpeáis la cabeza con el pesebre." - Gritaba el profesor.

Amenazó con no dejar ese acto así y se fue a dirección.A la mañana siguiente,volvió la tutora y con solo mirarnos a los 3 dijo que habíamos sido nosotros (muy hábil,¿no?) y comenzó su discursito también.Así acaba el gran caso de suplantación de identidad del 98 en el Jabalcuz.